
Hay una pregunta que todo responsable de seguridad debería hacerse: ¿qué pasa antes de que el intruso llegue a la puerta? Porque la mayoría de los sistemas de seguridad actúan cuando el problema ya está dentro. La detección perimetral exterior cambia esa lógica: la alarma salta en el momento en que alguien intenta cruzar el límite de la propiedad, no después.
Eso es, precisamente, lo que lleva décadas desarrollando DEA Security. Su catálogo para exterior cubre desde la valla hasta el acceso al edificio, creando capas de detección que actúan antes de que cualquier intruso llegue donde no debe. En Casmar, como distribuidores oficiales y partner estratégico de la marca, llevamos ese conocimiento a cada proyecto para ayudarte a elegir la solución que mejor se adapta a tu caso.
FUSION P2P: detección en el vallado
La primera capa de protección empieza en la valla. FUSION P2P es el sistema más avanzado de la gama y el primero del sector en incorporar la tecnología DEA Sensor Fusion (DSF). Su particularidad es que combina dos tipos de sensores en un único detector: un transductor Piezo y un acelerómetro MEMS. Cada uno capta un tipo diferente de señal, y el sistema las analiza juntas mediante inteligencia adaptativa para determinar si lo que está ocurriendo es una intrusión real o una perturbación sin importancia. El resultado es una discriminación muy precisa entre un corte con amoladora, una escalada o una ruptura, y algo tan cotidiano como el viento o la lluvia. Compatible con cualquier tipo de vallado o muro, alcanza el grado de seguridad 4 según la norma EN 50131-1, el nivel más exigente. Es el sistema de referencia para instalaciones militares, infraestructuras críticas o cualquier proyecto donde no haya margen de error
SISMA CP 50: detección invisible bajo el terreno
Si la primera línea es la valla, la segunda es el terreno que hay entre ella y el edificio. SISMA CP 50 utiliza sensores geo-sísmicos enterrados a unos 60 cm de profundidad que detectan el paso de una persona sobre el terreno. Y cuando decimos detectan, lo decimos en serio: el sistema identifica incluso a alguien que camina despacio, se arrastra o avanza a gatas. Funciona sobre cualquier tipo de superficie (tierra, césped, asfalto, adoquines) y las condiciones climáticas no le afectan en absoluto. Para evitar falsas alarmas, trabaja con doble consenso: los sensores están cableados en dos canales alternados y solo genera alerta cuando la señal se activa en ambos a la vez, lo que descarta perturbaciones puntuales. Su mayor ventaja es también la más simple: lo que no se ve no se puede eludir.
SISMA CA: detección integrada en el pavimento
La tercera capa actúa justo en el acceso al edificio. SISMA CA integra sensores de presión directamente en el contrapiso de cemento durante la obra o reforma. Una vez colocado el pavimento encima, no hay absolutamente nada visible, y al estar embebidos en el hormigón son prácticamente imposibles de manipular o sabotear. Protege accesos, terrazas, caminos peatonales y entradas de vehículos. Cada módulo se calibra por separado según el nivel de riesgo de esa zona concreta, y el sistema distingue entre el peso de una persona y el de un animal doméstico, evitando alarmas innecesarias.
¿Cuál es el sistema adecuado para tu proyecto?
No hay una respuesta universal. Cada instalación tiene su propio perímetro, su propio nivel de riesgo y sus propias condiciones. Por eso lo más útil, antes de decidir nada, es hablar con alguien que conozca bien estos sistemas y haya trabajado con ellos en proyectos reales.
En Casmar llevamos años instalando y asesorando sobre toda la gama de DEA Security. Si tienes un proyecto entre manos, o simplemente quieres entender qué opción tiene más sentido para tu caso, escríbenos y te ayudamos a encontrar la respuesta.







