
El detector lineal de humo (o barrera) es la solución más habitual para proteger grandes espacios: naves industriales, centros logísticos, pabellones, aparcamientos o atrios. Un solo equipo cubre lo que exigiría decenas de detectores puntuales.
Su funcionamiento es sencillo para las barreras más comunes: Un detector óptico lineal de humo proyecta un haz infrarrojo entre dos puntos y mide cuánta luz llega al otro extremo: si el humo se interpone, la señal baja, y cuando esa bajada supera el nivel configurado, el equipo da alarma. En el modelo más extendido, el reflectivo, un cabezal emite y recibe y un prisma enfrente devuelve el haz, así que solo hay que cablear un punto.
Ese principio de funcionamiento es el más extendido, pero cada instalación lo pone a prueba de una forma distinta: por eso en nuestro catálogo encontramos hasta cinco gamas de detectores lineales, no solo un modelo. Antes de entrar en materia y ver a qué tipo de proyecto podría corresponder cada una, conviene hacerse cuatro preguntas.
Seis preguntas antes de elegir
1. ¿Es un edificio estable?
Aunque mucha gente desconoce este hecho, un edificio tiene ciertos movimientos estructurales. Para el correcto funcionamiento de la barrera, el haz infrarrojo precisa estar centrado al reflector, de lo contrario, se produce un desalineamiento de la barrera y la consiguiente avería. Una obra nueva se asienta o una cubierta metálica se dilata en verano. Esto es suficiente para desviar el haz unos centímetros y producir una avería en el equipo.
2. ¿Hay obstáculos en el techo?
Una barrera simplifica mucho la instalación si la comparamos con los detectores puntuales, pero hay que tener en cuenta que no siempre vamos a dar con instalaciones donde el espacio en el techo sea diáfano. Esto puede ocasionarnos muchos problemas de cara a la instalación de la barrera, puesto que necesitamos un espacio libre de obstáculos para que el haz se proyecte hacia el reflector sin obstrucciones. Algunas barreras tienen más tolerancia a este hecho, pero puede ser un tema determinante, incluso se puede dar el caso de desestimar este tipo de tecnología en ciertos lugares.
3. ¿Cómo es el ambiente?
En instalaciones donde se pueda dar el caso de presencia de polvo, suciedad, vapor de agua y en general en entornos donde el ambiente pueda ser complejo, hay que decantarse por modelos de barreras que puedan ser más robustos a dichas condiciones, para evitar frecuentes falsas alarmas, excesivos mantenimientos e incluso la no operatividad de la detección.
4. ¿Hay mucha luminosidad en el entorno a instalar la barrera?
Muy ligado al punto anterior, también se deberá tener en cuenta el exceso de iluminación en el entorno. La presencia de claraboyas, tragaluces o luz solar directa sobre el lugar de instalación de la barrera puede ser decisiva de cara a la elección de uno u otro modelo.
5. ¿Qué distancia hay que cubrir?
No es un punto determinante, pero puede ser un filtro decisivo de cara a plantearse un modelo u otro.
6. ¿Buscamos una mayor comodidad en la instalación y mantenimiento?
Un último punto, muy importante para algunos casos, es el mantenimiento de la barrera. Ésta puede quedar a mucha altura, con la necesidad de contar con elevadores o sobre una zona en funcionamiento, lo cual complica su acceso en ambos casos. Contar con controlador a nivel de suelo, puede ser un punto muy positivo en algunos casos.
Con esas seis respuestas, cada instalación encuentra su gama.
TX7130: Instalaciones sencillas donde el factor económico prime
8 a 100 m · Alineación asistida por láser
La opción más económica, para naves y locales sin complicaciones: estructura ya asentada, ambiente limpio y libre de obstáculos y una barrera a la que se llega sin esfuerzo. La puesta en marcha se apoya en un láser que marca dónde colocar el reflector y en una pantalla que indica cuánta señal llega, así que la alineación es sencilla en cuestión de minutos.
FIRERAY ONE LITE: Instalaciones sencillas donde se requiere un punto adicional de calidad
5 a 100 m (con kit de largo alcance) · Alineación motorizada · IP55
Aquí llega la motorización, aunque en este caso, sólo en el proceso de alineación: se apunta el cabezal al reflector, se acciona un interruptor y el equipo acaba de colocarse solo, sin nadie al otro extremo. Interesante cuando el tiempo de puesta en marcha cuenta, pero especialmente cuando el entorno no es tan sencillo como el caso anterior. En este caso, contamos con un modelo más estable frente a desalineaciones y muy robusto en entornos luminosos al contar con tecnología de cancelación de luz.
FIRERAY ONE: El modelo ideal cuando necesitamos estabilidad
5 a 120 m (con kit de largo alcance) · Alineación y funcionamiento operativo motorizado
Versión original del modelo anterior y probablemente la mejor barrera de este listado en cuanto a relación calidad-precio. Modelo que cuenta con motorización durante el funcionamiento operativo, con lo que se convierte en la solución perfecta en aquellas instalaciones donde existan movimientos estructurales. Proceso de alineación mucho más rápido que la anterior, asistido por puntero láser e igualmente, solución perfecta en entornos luminosos al contar con tecnología de cancelación de luz.
FIRERAY-R: Cuando el acceso al equipo es el problema
5 a 120 m (con kit de largo alcance) · Alineación y funcionamiento operativo motorizado con controlador a nivel de suelo
Mismas prestaciones que FIRERAY ONE, con una gran prestación adicional: la electrónica de control va separada y se instala a nivel de suelo, al alcance del técnico. Configurar, consultar o verificar se hace desde el suelo, sin plataforma elevadora. En logística o industria en funcionamiento continuo, esto pesa más en el coste total que la diferencia de precio que pudiera haber entre ambos modelos. Además, desde un mismo controlador, se pueden manejar hasta 3 cabezas, lo que economiza aún más la solución en instalaciones donde se deba colocar un mayor número de barreras.
OSID de Xtralis: La gama alta. Solución a obstáculos y ambientes difíciles
Hasta 200 m según configuración · Doble tecnología (UV e IR) · Imagen óptica
A diferencia de los modelos explicados anteriormente, esta barrera utiliza una tecnología basada en dos haces: uno infrarrojo y otro ultravioleta.
En este caso, la alarma no se determina únicamente por la atenuación del haz, sino por la diferencia de atenuación que se produce entre ambos haces. Esto permite al detector analizar cómo se comporta cada uno de ellos al atravesar diferentes medios, como humo, polvo o vapor de agua, y discriminar con mucha mayor precisión cuándo se encuentra realmente ante una presencia de humo.
Gracias a esta tecnología, la barrera ofrece una elevada inmunidad frente a falsas alarmas, convirtiéndose en una solución especialmente adecuada para entornos difíciles o con condiciones ambientales cambiantes, donde una barrera convencional podría generar alarmas no deseadas con mayor facilidad.
Además, este modelo incorpora una cámara receptora encargada de captar ambos haces, lo que proporciona una mayor tolerancia frente a pequeños desalineamientos. En la práctica, esto facilita considerablemente su instalación en techos con obstáculos, ya que requiere menos espacio libre alrededor del haz que los modelos anteriores y resulta menos crítica ante determinadas interferencias físicas del entorno.
Como consideración particular de instalación, no se recomienda utilizar este modelo en ubicaciones donde pueda recibir luz solar directa, a diferencia de los tres modelos anteriores.
Qué barrera elegir según el proyecto
En una instalación donde todo sea perfecto y fácil para cualquier barrera, la TX7130 cubre la necesidad al precio más ajustado. Si necesitamos un punto adicional de calidad, la elección sería, FIRERAY ONE LITE, teniendo en cuenta sus características como la autoalineación y la cancelación de luz. Si nos encontramos con una instalación más exigente y con posibles movimientos estructurales, la elección sería FIRERAY ONE. Si además el acceso a la barrera puede ser complicado, optaríamos por FIRERAY-R con controlador a nivel de suelo. Por último, en entornos especialmente complicados, ya sea por ambiente o por obstáculos, la opción sería OSID de Xtralis.
No hay una barrera mejor que las demás, sino la que encaja en cada instalación. Contacta con nosotros, resolvemos tus dudas y te ayudamos a dar con el modelo correcto.








